Tus pruebas llevan un sello de tiempo con fecha cierta. Si mañana alguien las cuestiona, ¿quién confirma que el sello es auténtico? Para eso está el catálogo abierto de Prueba de Uso: cualquier tercero puede comprobar la fecha de tus pruebas sin pedirte nada y sin depender de nuestra palabra.
Cuando sellamos la edición semanal del catálogo, el resultado se guarda en nuestros servidores y también se registra en un índice abierto en línea, que cualquiera puede consultar.
Ese catálogo publica la huella digital de la edición (un código único que se calcula a partir de su contenido), la fecha cierta del sello de tiempo y las apariciones de las marcas incluidas. Tus documentos privados y tus imágenes no se publican.
Qué publica el catálogo (y qué no)
- Sí publica: la huella digital (
SHA-256) de la edición sellada. - Sí publica: la fecha y la hora exactas del sello de tiempo.
- Sí publica: la aparición de cada marca incluida en esa edición.
- No publica: tus documentos, tus imágenes ni otros archivos privados.
La huella digital funciona como una firma matemática del archivo. Si el contenido cambia aunque sea en un solo carácter, la huella cambia por completo. Por eso nadie puede alterar las pruebas después del sello sin que se note.
El catálogo no revela qué guardaste. Solo confirma que algo con esa huella exacta existía en esa fecha, y tú decides a quién enseñas el contenido real.
Para qué sirve que el catálogo sea abierto
Imagina que tienes un conflicto de marca y necesitas demostrar que tus documentos existían antes que los de la otra parte. Si el catálogo fuera privado, cualquiera podría alegar que Prueba de Uso lo manipuló. Como cualquiera puede consultarlo y se apoya en estándares abiertos, la verificación no depende de nosotros.
- Un juez puede verificarlo directamente, sin intermediarios.
- El IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, la oficina de marcas de México) puede comprobar la fecha sin pedirte el archivo original.
- La parte contraria en un conflicto puede comprobar por sí misma que el sello no es inventado.
- Tú mismo puedes comprobar en cualquier momento que la edición no se ha alterado.
Comprobar el sello de tiempo no depende de Prueba de Uso. Se basa en un estándar abierto, RFC 3161, y cualquier herramienta compatible puede verificarlo, aunque Prueba de Uso desapareciera.
La diferencia entre tu palabra y una prueba verificable
Sin un catálogo abierto, tus pruebas valen lo que vale tu palabra: tú dices que existían en tal fecha, pero ningún tercero puede comprobarlo de forma independiente.
Con el catálogo, tu palabra deja de ser el único respaldo. La huella y la fecha están a la vista, y cualquiera puede consultarlas en cualquier momento.
Un catálogo abierto no expone tu información. Quien necesite verificar tus pruebas puede comprobar que algo existía en cierta fecha sin que tengas que entregarle tus archivos privados.
Cómo queda tu sello en el catálogo
No tienes que hacer nada a mano. Cuando Prueba de Uso procesa la edición semanal del catálogo, su registro y las apariciones de las marcas se publican automáticamente.
- Das de alta tu marca en la plataforma y activas tu suscripción.
- Cada semana, Prueba de Uso genera una sola edición del catálogo con todas las marcas activas.
- Calcula la huella digital de esa edición y le aplica el sello de tiempo.
- La huella, la fecha del sello y cada aparición se publican automáticamente en el catálogo abierto.
- Recibes la confirmación y, desde ese momento, cualquier tercero puede verificar tu sello.
A partir de ahí, el registro se queda en el catálogo, sin vencimiento y sin que tengas que hacer nada para mantenerlo.