Una marca no se defiende sola. Cuando hay una controversia o una declaración de uso, gana quien puede probar que la marca se usaba —y desde cuándo.
La "prueba de uso" es justamente eso: el conjunto de evidencias que demuestran que tu marca está en el mercado de forma real y continua.
¿Cuándo te la piden?
- En la declaración de uso obligatoria a los tres años del registro.
- En una renovación, donde manifiestas uso.
- En un conflicto: cuando un tercero pide la caducidad de tu marca alegando que no la usas.
En todos los casos, el valor de tu evidencia depende de algo: poder demostrar que existía en una fecha cierta, no creada el día que la necesitaste.
Qué cuenta como evidencia
Material que muestre la marca en uso comercial real:
- Facturas y comprobantes con la marca.
- Empaques, etiquetas y publicidad.
- Publicaciones, sitio web y redes con fecha.
- Fotografías de producto o de punto de venta.
El punto débil de toda evidencia es la fecha: una captura o una foto se pueden alterar. Por eso importa sellarla con fecha cierta.
El sello de tiempo: tu evidencia, con fecha cierta
Prueba de Uso toma tu evidencia cada semana, calcula un hash SHA-256 y la sella con un timbre de tiempo certificado bajo el estándar RFC 3161. A partir de ahí, cualquiera puede verificar que ese paquete existía exactamente en esa fecha y que no se modificó.
Y como el sello queda en un catálogo público, no dependes de nuestra palabra: la verificación es independiente.
Blinda tu marca con evidencia sellada
Evidencia certificada cada semana, verificable públicamente.